29.8.07

Quieres ser médico?

CONSEJOS DE ESCULAPIO


¿ Quieres ser médico, hijo mío ?

¿ Has pensado bien en lo que ha de ser tu vida ? Tendrás que renunciar a la vida privada; mientras la mayoría de los ciudadanos pueden, terminada su tarea, aislarse lejos de los inoportunos, tu puerta quedará siempre abierta a todos; a toda hora del día o de la noche vendrán a turbar tu descanso, tus placeres, tu meditación; ya no tendrás hora que dedicar a la familia, a la amistad o al estudio; ya no te pertenecerás.

Los pobres, acostumbrados a padecer, no te llamarán sino en casos de urgencia; pero los ricos te tratarán como esclavo encargado de remediar sus excesos; sea porque tengan una indigestión, sea porque estén acatarrados; harán que te despierten a toda prisa tan pronto como sientan la menor inquietud, pues estiman en muchísimo su persona. Habrás de mostrar interés por los detalles más vulgares de su existencia, decidir si han de comer ternera o cordero, si han de andar de tal o cual modo cuando se pasean. No podrás ir al teatro, ausentarte de la ciudad, ni estar enfermo; tendrás que estar siempre listo para acudir tan pronto como te llame tu amo.

Eras severo en la elección de tus amigos; buscabas a la sociedad de los hombres de talento, de artistas, de almas delicadas; en adelante, no podrás desechar a los fastidiosos, a los escasos de inteligencia, a los despreciables. El malhechor tendrá tanto derecho a tu asistencia como el hombre honrado; prolongarás vidas nefastas, y el secreto de tu profesión te prohibirá impedir crímenes de los que serás testigo.

Tienes fe en tu trabajo para conquistarte una reputación; ten presente que te juzgarán, no por tu ciencia, sino por las casualidades del destino, por el corte de tu capa, por la apariencia de tu casa, por el número de tus criados, por la atención que dediques a las charlas y a los gustos de tu clientela. Los habrá que desconfiarán de ti si no gastas barbas, otros si vienes de Asia; otros si crees en los dioses; otros, si no crees en ellos.

Te gusta la sencillez; habrás de adoptar la actitud de un augur. Eres activo, sabes lo que vale el tiempo, no habrás de manifestar fastidio ni impaciencia; tendrás que soportar relatos que arranquen del principio de los tiempos para explicarte un cólico; ociosos te consultarán por el solo placer de charlar. Serás el vertedero de sus disgustos, de sus nimias vanidades.

Sientes pasión por la verdad; ya no podrás decirla. Tendrás que ocultar a algunos la gravedad de su mal; a otros su insignificancia, pues les molestaría. Habrás de ocultar secretos que posees, consentir en parecer burlado, ignorante, cómplice.

Aunque la medicina es una ciencia oscura, a quien los esfuerzos de sus fieles van iluminando de siglo en siglo, no te será permitido dudar nunca, so pena de perder todo crédito. Si no afirmas que conoces la naturaleza de la enfermedad, que posees un remedio infalible para curarla, el vulgo irá a charlatanes que venden la mentira que necesita.

No cuentes con agradecimiento; cuando el enfermo sana, la curación es debida a su robustez; si muere, tú eres el que lo ha matado. Mientras está en peligro te trata como un dios, te suplica, te promete, te colma de halagos; no bien está en convalecencia, ya le estorbas, y cuando se trata de pagar los cuidados que le has prodigado, se enfada y te denigra.

Cuanto más egoístas son los hombres, más solicitud exigen del médico. Cuanto más codiciosos ellos, más desinteresado ha de ser él, y los mismos que se burlan de los dioses le confieren el sacerdocio para interesarlo al culto de su sacra persona. La ciudad confía en él para que remedie los daños que ella causa. No cuentes con que ese oficio tan penoso te haga rico; te lo he dicho: es un sacerdocio, y no sería decente que produjera ganancias como las que tiene un aceitero o el que vende lana. Te compadezco si sientes afán por la belleza; verás lo más feo y repugnante que hay en la especie humana; todos tus sentidos serán maltratados. Habrás de pegar tu oído contra el sudor de pechos sucios, respirar el olor de míseras viviendas, los perfumes harto subidos de las cortesanas, palpar tumores, curar llagas verdes de pus, fijar tu mirada y tu olfato en inmundicias, meter el dedo en muchos sitios. Cuántas veces, un día hermoso, lleno de sol y perfumado, o bien al salir del teatro, de una pieza de Sófocles, te llamarán para un hombre que, molestado por los dolores de vientre, pondrá ante tus ojos un bacín nauseabundo, diciéndote satisfecho: "Gracias a que he tenido la preocupación de no tirarlo". Recuerda, entonces, que habrá de parecer que te interese mucho aquella deyección. Hasta la belleza misma de las mujeres, consuelo del hombre, se desvanecerá para ti. Las verás por las mañanas desgreñadas, desencajadas, desprovistas de sus bellos colores y olvidando sobre los muebles parte de sus atractivos. Cesarán de ser diosas para convertirse en pobres seres afligidos de miserias sin gracia. Sentirás por ellas más compasión que deseos. ! Cuántas veces te asustarás al ver un cocodrilo adormecido en el fondo de la fuente de los placeres !

Tu vida transcurrirá como la sombra de la muerte, entre el dolor de los cuerpos y de las almas, entre los duelos y la hipocresía que calcula a la cabecera de los agonizantes; la raza humana es un Prometeo desgarrado por los buitres.

Te verás solo en tus tristezas, solo en tus estudios, solo en medio del egoísmo humano. Ni siquiera encontrarás apoyo entre los médicos, que se hacen sorda guerra por interés o por orgullo. Únicamente la conciencia de aliviar males podrá sostenerte en tus fatigas. Piensa mientras estás a tiempo; pero si indiferente a la fortuna, a los placeres de la juventud; si sabiendo que te verás solo entre las fieras humanas, tienes un alma bastante estoica para satisfacerse con el deber cumplido sin ilusiones; si te juzgas bien pagado con la dicha de una madre, con una cara que te sonríe porque ya no padece, o con la paz de un moribundo a quien ocultas la llegada de la muerte; si ansías conocer al hombre, penetrar todo lo trágico de su destino, ! hazte médico, hijo mío !

Fuente

20.7.07

¿?






10.7.07

- Lunes, 9 de julio -

6,30 - Suena el despertador y me levanto rápidamente a prepararme la bolsa con mudas y objetos de aseo. Tomo pellizcos de ilusión, energía, entrega y confianza de los frasquitos que residen en mi corazón.

7,50 - Mi doctor favorito está saliente de guardia, le recuerdo cierta escena del viernes... pero se extraña, él no es consciente de la mitad de la noche...

14,45 - Sin darme cuenta ha pasado toda la mañana, no he desayunado, sólo llevo un café en el cuerpo. Entro a la guardia a las tres, me quedan dos consultas, tres interconsultas y un ingreso, y no he parado quieta.

14,50 - Comida rápida, espantaría a cualquiera. Cuando salgo, noto cierto mareo...

15,10 - Consigo llegar a la guardia, me convierto en lapa del R1 de trauma. Lo que parecen urgencias relajadas se va convirtiendo en un ir y venir de pacientes, de un box a otro, y de ahí al de al lado, si no, a neurocirugía, pasando por plástica o rayos.

El resi me confiesa que está tan asustado como yo, que la seguridad que tiene y que veo es una coraza. Yo historio y él escribe, ambos diagnosticamos y tratamos, un buen tándem. Lo que él no ve, lo veo yo; y viceversa.

Veo cosas banales, pero otras muy duras; recuerdo que no he tomado pellizcos del frasco de la fuerza. Hay atardeceres en los ojos de los pacientes, aquellos en los que el sol se ha puesto para no volver a salir; en cambio, hay otros en los que sólo hay una nube, nuestro trabajo ha sido guiarles a la llave donde se encuentra la luz.

22,00 - Me duelen tanto las piernas que casi las arrastro, pero en la guardia tengo pacientes conocidos, apenas se les dio el alta hacía cinco días. Me recuerdan y sin palabras, me piden que les atienda, en sus ojos hay más miedo que en los míos.

Sé que aún no me he sentado, no hay tiempo de desalojar un box, que ya está siendo ocupado. Las agujas del reloj pasan sin que yo o mis compañeros nos demos cuenta.

22,30 - Necesitamos comer algo, aunque sea rápido, doy cuenta de algunos sms de ánimo que he recibido. Poco después casi no me da tiempo a leer los que sigo recibiendo, siento no haberlos contestado. Devoro la cena, aunque la calidad deja mucho que desear.

22,40 - Tenemos un tráfico con tres heridos, esta noche pasaron ángeles para cuidar vidas con futuro.

Es el cansancio o esa especie de seguridad que he ido adquiriendo a lo largo de las horas de manera imperceptible, pero doy 'órdenes médicas' casi sin miedo, hago informes, reviso placas y tratamientos, pido ambulancias... Me piden consejo, me pasan pacientes, las autoridades policiales pretenden hablar con los médicos que llevan los tráficos... sorpresa... sólo estamos el R1 y yo...

- Martes, 10 de julio -

00,00 - 'Doctora, llevamos 9 horas sin sentarnos y sin parar.' - 'Doctores, tenemos una nueva oleada' - 'Doctor, sólo quedan 9 horas.'

01,30 - Quedan dos pacientes. Los resis mayores han estado operando con los adjuntos.

01,45 - Una de las operaciones no ha ido tan bien. Dividimos lo que queda de noche en cuatro turnos, me toca de 5,30 a 7,15; sola, parece ser que confían en mi. Nos acostamos en las camas de una habitación que parece Siberia. El R1 me cede su cama, él dormirá en un colchón en el suelo.

02,00 - Se apaga la luz.

02,15 - Primera llamada de la resi de turno... así como a las 02,45... las 03,00... las 3,25... las 4,20... Sólo veo sus sombras al levantarse gracias a la luz que se filtra del pasillo, escucho el rumor de sus pasos... aún no he pegado ojo...

05,20 - Por los pelos me toca bajar a la guardia.

05,30 - Es mi turno... me froto los párpados mientras intento mantener el calor bajo las sábanas. No quiero dormir, quiero botar de la cama si me llaman. Reviso mentalmente los pacientes que tengo ingresados para poder pasar sesión a primera hora, rezo para que mi resi mayor haya hecho el ingreso, y que no hayan habido incidencias.

06,15 - Escucho ruido en la habitación de al lado, miro el techo, el reloj, las camas vecinas. Pienso dónde estoy, en cómo me gusta cómo me siento cuando trabajo, a pesar del miedo, en saber que mi mente está al 99% pendiente de lo que hago y lo que implica en la vida de los demás. Sonrío en la oscuridad...

07,00 - Ánimo, sólo te queda un cuarto de hora, y aún no te han llamado.

07,15 - Buenas noches.

08,00 - Mi despertador es el más madrugador. En procesión, van sonando todos. Soy la primera en levantarme y lavarme la cara. Me despido de mis compañeros de guardia.

08,15 - Ducha rápida, y aún así, se me inunda el cubículo.

08,25 - Café solo y cargado.

08,30 - Comienza la sesión, la fisio me da ánimos, aunque no tenga los pacientes preparados, me confiesa que lo hago bien, que confíe y sonría. Para mi sorpresa, mi resi mayor me ha librado del pase.

09,30 - Desayuno en condiciones, a pesar de quedarme casi dormida apoyada en la columna.

10,00 -'Doctora, puedes marcharte.' - 'No, me queda trabajo por hacer, al menos déjame haceros lo fácil.'

11,00 - 'Doctora, ¿me puedes hacer el alta del 13,2? Aunque no lo hayas hecho nunca, es sencillo.'

11,15 - Adjunto de trauma: 'Doctora, ¿está saliente?' - 'Sí, pero quiero acabar con esto.' - 'Esto no te lo pagará nadie, acaba y vete a descansar. Pero mañana te quiero ver aquí como siempre.'

12,00 - Alta acabada, visito a mi co-R en la 1, quedamos para la cena del jueves. - 'Vete ya, tú que puedes.'

12,20 - Cuatro paradas de metro... He agotado los gramos de ilusión que cogí el lunes, los tiene la paciente del 1.2. También se terminaron los de la confianza y la energía, han sido repartidos por la planta. En cambio, vuelvo con la entrega, depositada de nuevo en su frasco correspondiente.

Además, puedo llenar el frasquito de la felicidad, aquella que me han dado las sonrisas y los agradecimientos de personas que acudieron una noche de verano a un hospital de tercer nivel, con una residente con un mes de experiencia. El bote de la amargura está al lado, reposando... qué ha sido de esas almas que me han llorado hace horas, las que se han ido sin paz?

Y a pesar de las conversaciones con el adjunto de trauma sobre el valor de nuestro trabajo en la sociedad actual... sigo siendo idealista, me gusta, el calor en el corazón es agradable.

13,31 - Aún no he comido, mientras escribo miro por la ventana, a mi izquierda tengo las montañas, y que a mi derecha está el mar. Está despejado, hace sol y sonrío esperando llegar a mañana de nuevo. Lloro un poco, es increíble...

17.6.07

Me falta algo...

Hoy he vuelto de mi corto fin de semana en Tarragona, haciendo cuentas, puede que haya estado sólo un día completo, y la mitad ha sido durmiendo, y me siento rara.

Es mi casa... pero con el cambio de habitación, ya no me siento tan cómoda como cuando antes de irme, tengo el equipo de música, una mesita de noche, mi torre de CD's, no me falta de nada... pero es diferente. Y en realidad no es que no me mueva con total libertad en ella, simplemente es como si mi espacio allí hubiera sido tuneado.

Y en Barcelona... pago los 400 de alquiler y eso hace que sea mi casa también, con mis cosas, mi acceso a cocina, baño, salón... pero me siento menos cómoda aún. Me falta entre otras cosas, mi espacio de baile! Con mi compañera de piso ningún problema, independientes la una de la otra, sin muchas preguntas sobre salidas o entradas, en ese sentido es perfecto. Supongo que no tener nada en propiedad en lo que resguardarse me genera... inseguridad.

(Primer apunte: sé que cuando lo necesite, puedo volver a la casa paterna... pero ahora que he salido... necesito algo mío)

(Segundo apunte: siempre... siempre... es la inseguridad)

Y si a eso le sumo, que a pesar de estar contenta con el trabajo, cada día que pasa estoy más convencida de que soy incapaz de aprender nada... Seguro que es mentira... que mi neurona poco a poco va recordando las cositas que veo y leo... pero necesito ver resultados amplios, en seguida. Lo de la espera no es lo mio...

Mañana otro día... en teoría, mi R4 vuelve... con lo bien que estaba yo en el servicio... jajajaja.

12.6.07

Mis guardias...

Y llegó el momento fatídico... pensaba que tardaría más en llegar... jajajaja, pero mi tutora está estresada con que los nuevos R1 hagamos guardias y ya hemos tenido que escoger... Yo las empezaré en Trauma y mis co-R's en UCI. Ellos tutelados y yo al ruedo sola...

El 'señor de las guardias' no parecía muy receptivo al hecho de que soy una novata... y me ha encasquetado un montón de lunes y de domingos... eso sin contar... que cuando le he pedido que no me pusiera guardia el día de mi cumpleaños, me la ha puesto el día de antes... oleeeee... que es sábado... así que no me sirve de ná.

En julio tengo las guardias más o menos repartidas... pero en agosto, tengo tres en una semana... a que mola... si ya me cuesta ser yo habiendo dormido... no quiero pensar eso de hacer dos guardias seguidas...

Por otro lado, ya mismo tengo que escoger mis vacaciones... como los tres próximos meses están cargados de guardias... hasta octubre nada de nada... A ver si hay suerte y puedo hacerlas la primera quincena de diciembre... (MEN, allá voy!)

Pasando a las cosas de cada día... ayer volví a pasar consulta solita... a una velocidad de vértigo obviamente, mientras yo veía a uno, los demás veían a tres... pero fue interesante... al menos así me voy soltando en mi timidez crónica... y comparo el tratamiento que yo daría con el que al final se le da...

Un paciente me echó la bronca porque aparecí por su habitación en el momento menos indicado, y hoy he sido yo quien le ha echado la bronca a los informáticos, porque me están volviendo loca! Y encima se le ocurre decirme que con estos viajes, puedo hacer ejercicio... será idiota el tío... Para variar en este mismo tema... ya le he dicho a un trauma, que porfavó, me ponga al menos de qué rodilla opera al paciente... que adivina no soy...

Llevo dos días muy raros, muy estresados...

10.6.07

Mi primera semana...

... sin residente mayor que me supervise...

Ya sé que hace una semana que no actualizo, pero la mayor parte de las veces no me apetece, y además en el fotolog es donde escribo todos los cotilleos... es más interesante, la verdad...

Esta semana ha sido la primera de las dos en las que voy a ser la única residente del servicio. Mi R mayor se casó y se ha ido de luna de miel. Cuando me enteré casi morí, pero después de preguntarme mil veces que de qué tenía miedo y porqué pensaba que no iba a ser capaz de hacer nada... cambió mi perspectiva... A pesar del cansancio que arrastro (es que tres meses de vacaciones sin hacer nada acostumbran muy mal al cuerpo!) sigo con mi felicidad... aunque he disfrutado de algún que otro bajón.

Así, viendo la semana con perspectiva... estoy bastante contenta. No es que me hayan dejado hacer mucho (o eso es lo que yo creo) pero he currado bastante. He pasado planta y me he afiliado a realizar todas las interconsultas, o lo que es lo mismo, escaleras arriba, escaleras abajo...

Me gustan las interconsultas, no sé por qué... no son nuestros pacientes, pero me gusta aparecer en la habitación, presentarme como la Dra de Reha, explorar al paciente y volver a la sala a escribir los cursos. Para una paciente que me pregunta cómo me llamo, y voy y le digo que soy Esther, en vez de decirle que soy la Dra T... Mi apellido es demasiado fuerte, algunos se me asustan... Eso sí... todas las abuelillas son adorables... al menos todas las que he visto! Sólo hay que sonreir y hacerles un poquillo de caso, una me preguntó si estaba casada y todo... qué mona... Supongo que también es el hecho de que mi euforia sigue bastante en alza y no ando quemada, y camino por el mundo con una sonrisa de oreja a oreja...

El jueves hice mis dos primeras visitas yo sola, pero al llegar al tratamiento tuve que salir a preguntar a mi adjunta, es lo más normal del mundo y comprensible... pero me sabe mal. Van hasta arriba de trabajo y en vez de ayudar, tienen que entrar en mi consulta para decidir el tratamiento... En condiciones normales, hubiera pasado las visitas con mi resi mayor... así que van un poco cojas...

Intento abrir los ojos todo lo que puedo, escuchar todo lo que dicen, apuntar lo importante... pero se me escapan la mitad de las cosas... y eso es lo que me toca la moral... Estaba acostumbrada a tenerlo todo, o casi todo, controlado.

También hice el primer pase de visitas con todo el equipo presentando a los pacientes, ahora no recuerdo si esto lo he comentado ya... jajajaja. Fue bastante bien, superé el miedo escénico, pero sé que tengo que mejorar...

El viernes acabé en un curso organizado por una farmacéutica en un restaurante bastante pijillo. Explicaron cosas interesantes, aunque el ponente sólo hacía que tirarse flores y decir que había tenido el honor de conocer al Dr Ganz... La cena era demasiado sofisticada para mi... de verdad... donde se pongan unos huevos fritos con patatas que se quite todo lo demás.

Para redondear la semana, anoche salí con unas amigas... y estoy hecha polvo... me duelen las piernas... la cabeza... la garganta... todo... Ligué con el taxista... cómo se le ocurre preguntarme por la colonia que llevo? Y cómo me contesta que se nota el olor de la colonia, cuando apesto a tabaco... y además le he dicho el nombre de otra colonia? Y cómo se le ocurre bajar y abrirme la puerta del taxi? Eso sí, los diez euros del viaje los pagué, eh?

A ver cómo me va esta semana... i'm in love...

1.6.07

Oops...

Aya - 'Hola, es usted la señora T.?'
Señora - 'Sí, soy yo.'
Aya - 'Qué tal? Soy la doctora.' (Momento emoción interna)
Señora - 'Ah, muy bien.'
Aya - 'Usted quién es, su marido?'
Señor - 'NoooOOoooOO, yo soy su yerno.'
Simsumsimsumsimsumsimsumsum...
Señora 2 - 'Es mi marido.'
Aya - 'Perdone, es que como la señora T. se conserva tan bien.'
(R2 descojonándose detrás de los señores)
Señora 2 - (Se rie) - 'Te acaba de llamar viejo...'
Aya - 'No hombre, pero es verdad, T. aparenta mucha menos edad.'
Señora 2 - (Se vuelve a reir) - 'O es que mi marido se conserva muy mal...'
Aya - 'Bueno bueno...'

Al final, he conseguido hacerle las preguntas de un protocolo para un estudio a la susodicha señora... pero me encanto en mis situaciones... de verdad... me hacen decir cada cosa los familiares y los propios pacientes... A pesar de todo he salido bastante bien parada, y la señora en cuestión me adora en estos momentos...

Sesión con los fisios... mi primera presentación de un paciente...
'Es una prótesis de...'
'No, doctora, es una paciente...'

Nada, anécdotas de estas de los residentes de cada año, que no son nuevas, pero cuando las vives te hacen gracia, no? Hoy he salido bastante más contenta que ayer, no porque me fuera mal un día y mejor otro... y tampoco creo que sea por el fin de semana...

Poco a poco voy con más seguridad aunque siento también como el peso de la responsabilidad es mayor que cuando era estudiante (vamos, que estoy descubriendo el mundo, no? jajajajaja)

Ayer me estresé un poco porque como aún no tengo sello, cuando firmaba (que por cierto, qué firma más cutre me ha dado por hacer) ponía el número de colegiada, pero lo ponía mal! Me lié con el número y la contraseña y no había manera de ponerlo bien. Me di cuenta cuando llegué a casa, menos mal que no eran papeles importantes (o eso creo).

De todas todas maneras... tengo muchas ganas... he sacado el libro de exploración física, pero me da una pereza tremenda leerlo, es más divertido cuando te lo explican con el paciente delante... lo malo es que nunca la acaban haciendo completa.

Me guzta, me guzta... no... ME ENCANTA!